Crossfit, fútbol playa y morcillo

Bueno bueno bueno bueno BUENO.

Esto vamo’ a arrancarlo con altura.

Que aquí estoy otra vez para contaros una nueva calamidad de mi exitosa vida.

Inesperadísimo.

Es la primera vez en la vida que tengo más hielo puesto en un sitio que no es mi vaso.

Efectivamente: ha vuelto a suceder. He vuelto a hacer al anormal y me he vuelto a romper extremidades de mi cuerpo. Quién podría haberlo imaginado.

Demasiás noches de travesura.

Todos pensábamos que ya había madurado pero al parecer aún falta un poquillo.

Un segundo, voy a arrastrarme hacia el baño como si me hubieran disparado en toda la puta pierna y ahora vengo.

Creo que en un par de días iré desplazándome por el mundo como el torso zombie ese de The Walking Dead. Haciendo los mismos gruñidos y todo, eh.

No sé qué hacer ya para llamar la atención de la gente, si no me hacen caso empiezo a partirme huesos para ver si les doy pena o algo y me hablan y bueno, de momento funciona más o menos bien.

Resulta que todo esto es una broma muy pesada del destino y es que, como sabéis, después de 14 años boxeando y estando en un buen momento tuve que dejarlo para siempre después de una lesión muy de mierda, y bueno, pues ya sabéis, ¿qué se hace en esos casos? Lo normal, engañarse muchísimo a uno mismo haciendo como que te gusta una barbaridad otro deporte para sobrevivir. Sabes que es una auténtica mentira de dimensiones gigantes y que tu deporte es el otro, pero bueno, al final pues le coges cariño y quieres centrarte ahí.

Hace unos meses encuentro un sitio de puta madre para hacer halterofilia, pero de momento me han visto más con ellos en los bares que en el gym.

Un saludo si me leen, porque vaya, me van a leer.

Somos un grupo de gente muy dispar pero es muy divertida la mezcla, cada uno nos respetamos con nuestras cosas y creo que pocas veces he coincidido yo con un grupo tan heterogéneo y tan maravilloso a la vez.

Se nota que sé que me van a leer eh, menuda mariconada acabo de escribir.

Bueno, AL LÍO.

Este fin de semana había una competición de crossfit en una zona de playa, alquilamos una casa y fuimos a darle una sorpresa a un compañero que competía.

El mismo día que salíamos de viaje hacia el sitio empiezan a pasar cosas raras: gente que se raja, discusiones de pareja, rupturas amorosas, una amiga a la que el estalla la cera depilatoria en el microondas, yo casi me caigo por las escaleras de mi casa cuando iba a hacer la maleta… y yo… ESTE VIAJE ESTÁ MALDITO.

Lo dije.

LO DIJE.

Nadie puede decir que no lo REPETÍ 29029038203 VECES ANTES DE SALIR.

El coche en el que fuimos olía a quemado pero como llevábamos 3 minis de whisky en el coche pues tampoco nos importaba demasiado.

Yo salí del coche en una gasolinera y le metí una patada al mini de mi colega tirándolo por mitad de todo y la gente en plan pero a estos qué les pasa.

Nosotros to moco gritando allí, yo queriendo cantar Rosalía y bueno, que hasta ahí todo es rutinario, ¿no? Tampoco nada nuevo.

Llegamos y lo primero que nos dicen es que no se puede comprar alcohol de noche y yo QUE NO??? MADRE MÍA…

TE DIGO YO A TI

QUE SÍ.

Llamo a un taxi y le digo al jambo: «esto qué es??? EEUU en los años 20??? LEY SECA??? TE DOY 100€ POR 6 BIRRAS VENGA»

Y el pavo en plan… oye pos no es mal plan, es que si tuviera en mi casa te daba es que NO TE VENDEN.

Y yo… que me pares en una puta gasolinera, maricón.

Y na, paró y me las vendieron con ABSOLUTA NORMALIDAD.

Yo no quería bebérmelas, solo demostrar que podía hacerlo.

Y al tío como que le jodió y se bajó del taxi y todo para boicotearme la compra y yo VAMOS A VER QUE VUELVAS AL COCHE, SUBNORMAL.

Cuando vamos de vuelta llama una tía al taxista con una voz de guarra que puedes flipar diciéndole «papi recógeme» y el otro con una erección que unía la Comunidad Valenciana con Ibiza y Formentera y le digo cuando cuelga (porque soy así de macho yo y me integro con los machos así): «qué pasa ya tienes plan pa esta noche no? JAJA salu2»

Y el tío to digno pero en plan UY NONONONO ES HIJA DE UN AMIGO QUE ES ARQUITECTO QUE NO SÉ QUÉ PORQUE TAL PORQUE UUUUH QUÉ VA POR DIOS y yo a ver tío, relaja, que era una puta coña me cago en la puta.

Es que no se puede decir na a la gente eh.

En fin, yo hasta ese momento tenía todos mis huesos del cuerpo en plan ordenados y enteros y eso.

Al día siguiente íbamos a la competición de crossfit y yo no hice más que dar por culo toda la puta noche a la gente y luego claro, vinieron a despertarme en plan hija de puta te vas a despertar pero bien, zorra. Y yo todo resacosa pero en plan «buah pues si tampoco hace falta dormir tanto macho»

Bueno un sueño que se te va la olla sabes, como pa no. Pero yo ahí pues diciendo «mira, ahora me hago aquí yo la dura para que no diga nadie que doy por culo de noche hasta las mil y luego me quejo sabes»

Yo calladita y con espíritu fitness.

Como la competición eran varios WODs y entre ellos había horas de diferencia nos fuimos a la playa para hacer tiempo.

Y ahí es donde yo empiezo a comprarme bañadores de jambo creyéndome que soy Mitch Bucanan y comprando balones de fútbol.

Pero en lugar de comprar un balón de fútbol compré un balón de volley.

Encontramos una red y empezamos a jugar al volley en la playa.

Todo correcto exceptuando mi NULA habilidad para el puto volley.

Pero bueno, echamos el rato, nos movemos, unas risas, todo ok.

Y yo al final emperradísima en que jugáramos al fútbol playa con el balón de volley.

Pero por mi coño que había que jugar al fútbol aunque fueran 2 putos minutos.

Nos pusimos a jugar y el *crack* que sonó de mi pie se escuchó en el Tomorrowland  que lo confundieron con el chasquido de un subwoofer cuando lo enciendes.

Estoy pa llorar de la grima que me da recordarlo.

Pero claro, qué hice???

Decir NAAAAA SIGUE SIGUE.

Porque claro, si eres un macho pues eres un macho, no puedes andarte quejando por nimiedades como romperte huesos o alguna mierda de esas.

Así que nos fuimos, yo ya andaba como un perrete apaleado pero intentaba mantener la compostura.

Con altura.

Pero vivo rápido y no tengo cura.

Y de joven pa la sepultura, efectivamente.

Pos na, la morcilla que tengo hoy en el dedo gordo del pie no os la creéis, de hecho es que escribo esto mordiendo un palo empapado en coñac y voy a cortarme el dedo con un cúter al rojo vivo.

No es necesario este sufrimiento teniendo en cuenta que aún me quedan 9 dedos en los pies.

Al mediodía me he tirado al suelo donde la competición de crossift ya con un dolor que se me saltaban las lágrimas y todos diciéndome PERO QUE VAMOS AL HOSPITAL, PUTO ANIMAL DE MIERDA. Y yo PERO QUE ESTO NO ES NADA, NO SEÁIS MARICONES.

Viene una ambulancia y el tío «yo es que no soy enfermero ni nada, no sé dónde están las cosas pero te lo vendo» y yo JODER QUÉ BIEN EH, QUÉ TRANQUILIDAD DA ESTO.

Como pa que pase algo. A mí desde luego si me diera un infarto ahora podrían hacerme la RCP en el dedo gordo del pie porque me late tol corazón ahí.

De hecho yo no sabía que tenía corazón hasta que no lo he sentido latir en el morcillo este.

Y el fisio de la competición en plan «tía pero vete al hospital que eso tiene una pinta HORRIBLE» y yo con el dedo hecho una morcilla de Burgos diciendo «no seas exagerado tío» y el otro «PERO A QUIÉN SE LE OCURRE JUGAR AL FÚTBOL DESCALZO??????»

Y nosotros en plan… «eeehm a todos? Que estábamos EN LA PLAYA?¿»

Y yo en el sitio de crossfit gritando A VER SI ME PISA UNA JAMBA DE 100KG Y ME JODE EL MORCILLO EHHHH y las jambas de 100kg al lado mirándome en plan «mira bonita, te voy a pisar pero te voy a pisar la puta cabeza a ver si te callas ya, que no se ha enterado TODA LA PUTA COMPETICIÓN TODAVÍA QUE TE HAS ROTO UN DEDO»

Yo andando como Chiquito de la Calzada por toda la zona deportiva y tirándome al suelo con cara de «DEJADME, CONTINUAD SIN MÍ, PUEDO SOBREVIVIR»

Es que además es como que todo el mundo estaba MUY TORPE andando hacia atrás, empujándose a mi lado, haciendo el puto imbécil y mi PÁNICO era que me pisaran, de verdad, auténtico

Puto

Pánico

A que me pisaran.

Y más las tías esas que vamos, yo era femenina a su lado no me jodas.

Bueno, menos mal que venía una chica que es médico, dos fisios… Y claro ellos veían El Morcillo y me dicen pero tía que eso está roto y yo QUE NO ESTÁ ROTO, VENGA, VAMOS A POR UNAS CAÑITAS, ¿NO??

Luego mi entrenador ha ofrecido 17€ a quien me chupara el dedo con necrosis y joder, han aceptado varias personas, no sé si eso me preocupa o me gusta.

Lo importante de todo esto es que mi colega quedó clasificado guay en la competición y que probablemente mañana me encuentren muerta aplastada por mi propio dedo del pie.

«Qué bien que ya por fin he terminado exámenes y puedo empezar a entrenar en serio y motivarme»

BOOOOOOM.

Nada, pecho-bíceps dos mesecicos y yasta tíos.

Soy hija de Robben fijo.

¿Qué hacemos?

Poner el pie CON ALTURA.

 

Tengo el cuerpo muy mal, pero una gran vida social

 

 

 

Deja un comentario