Los sinuosos caminos por los que nos lleva la vida son en ocasiones fascinantes.
Sobre todo cuando te llevan directa hacia gente fascinantemente gilipollas.
Estaba yo un poco quemada con la gente de mi gimnasio, lo cual se traduce en que me había liado un día con una de mi gimnasio que conocía desde hacía mil años y recalco lo de UN DÍA porque bueno, según ella luego llevábamos liándonos no sé cuánto tiempo y me metió a mí en un embolao de flipar porque antes de eso ella tenía novia y esa exnovia se puso de mala hostia conmigo por si yo me había estado liando con ella mientras estaban juntas y yo VAMOS A VER QUE NO, QUE FUE SOLO UNA NOCHE DE AMOR COMO LA DE BÁRBARA REY Y CHELO GARCÍA CORTÉS.
Pero claro, BOLLERAS = EL MAL = EL DEMONIO = BELCEBÚ = LUZBEL = MEFISTÓFELES = LEVIATÁN = SATANÁS =OK, ya creo que lo habéis pillado.
Y dije… ay mira eh, qué pereza.
Pues me voy a ir un mesecito a otro gym a estar tranquila y que se relajen las zorras estas, porque menudo coñazo.
Así que nada, me fui a un gym nuevo, territorio virgen, inexplorado, oportunidad de erigir nuevamente mi imperio, dedicarme a entrenar y no mirar culos, dedicarme a esculpir mi cuerpo y mi mente, dedicarme a NO LIARLA.
Y eso fue lo que mandé en un audio a unas amigas mientras me dirigía al nuevo gym: «Na si con no follarme a nadie todo bien jaja»
Pues el primer día que llego es un viernes, y todo guay, la gente guay, el ambiente está bien, todo bien, normal.
El sábado voy por la mañana y cuando salgo recibo un mensaje por una app de estas de ligar.
«Hola, tú estás en el gimnasio XXX?»
Y yo… MADREMÍA QUE VAN A SER LAS ZUMBADAS DEL OTRO GYM CON UN PERFIL FALSO.
Y le contesto en plan que PUEDE SER.
La tía me aparece al lado en cuanto a distancia en la aplicación, tenía fotos y tal y me dice que ella es monitora del gym.
Yo le digo que no la he visto porque yo estaba en otra zona.
Total, que nos ponemos a hablar.
Era el mediodía del sábado.
Por la tarde ella llega a su casa y vivía súper cerca de mí, vivía a 5 minutos de mi casa.
Llega la tarde-noche del sábado, seguimos hablando.
Nos damos los teléfonos, la tía muy maja.
Seguimos hablando por la noche.
«Pues podríamos quedar a cenar jaja»
Y yo… jejejejjejeje (no)
A las 2 de la mañana pusieron los horóscopos de Esperanza Gracia y pusimos el canal y nos pusimos a hablar de horóscopos (romantiquísimo)
Su horóscopo era muy afín al mío, QUÉ SUERTE.
Total, que cuando terminan los horóscopos me dice «mira… que quiero ir a verte que no sé por qué pero me provocas mucha curiosidad»
Y yo pensando… CURIOSIDAD TENGO YO POR VER QUÉ MOVIDA SE ESCONDERÁ TRAS ESTA CITA.
Y claro por supuestísimo que a las 3 de la mañana en la ducha preparándome para que viniera la jamba del gimnasio.
Total, que llega a mi casa, le abro la puerta, me sonríe y nos empezamos a liar.
Y yo pensando… JODER, POR FIN UNA TÍA CON INICIATIVA Y DECISIÓN EN MI VIDA Y QUE ENCIMA BESA BIEN. AMAZING.
La chica estaba fuertecilla, y estaba bien en general, muy agradable, educada, nos pusimos un copazo, estuvimos hablando un rato de risas, follamos guay, se quedó incluso a dormir (que yo siempre echo a a la gente)
El domingo por la mañana estuvimos muy a gusto ahí remoloneando en la cama y me propone ir a comer juntas y yo… bueno ok. En la comida sale el tema de que me encantan los gatos y ella me cuenta que tiene varios gatos.
Me empieza a contar que ella no es de Madrid, porque yo le pregunté que de dónde era por el acento, y me dice que se vino desde a tomar por culo porque se enamoró de una tía y estuvieron juntas 2 años yéndose a vivir juntas AL MES DE CONOCERSE.
Bueno bueno bueno bueno BUENO. MIS BATERÍAS ANTIAÉREAS DEL DRAMA ACTIVADAS.
Y que luego mientras lo dejaba con esa se había enrollado con otra que estuvieron 3 años y que se fue directamente a su casa mientras lo dejaba con la otra o no sé qué. Vamos, la típica bollera que JAMÁS ESTÁ SOLA, siempre engancha relaciones.
Madre mía de mi vida qué puta pereza.
No me fío de nadie que no haya estado solx al menos un año en su vida.
VISTO PARA SENTENCIA.
Después de comer nos quedamos por ahí tomando algo y yo por la noche vuelvo a mi casa y ella venga a mandarme mensajes de que si qué guay todo y tal. Que si había estado genial conmigo, que si qué bien todo, que si qué majo mi pene de 128cm…
Yo pasé bastante porque vamos, aunque estuvo bien tampoco quería yo más nada.
Y menos EMPEZAR A VIVIR JUNTAS A LAS 48H DE CONOCERNOS.
Así que empezó a mandarme fotos de sus gatos.
800 fotos de sus gatos.
1700 fotos de sus gatos.
Y yo miraba a los gatos y en los ojos de los gatos podías percibir LA MÁS ABSOLUTA PENA.
Los gatos tenían pinta de colocarse formando la palabra HELP cerca de las ventanas para que alguien los socorriera.
Los gatos tenían pinta de quedarse solos y tratar de beberse litros de lejía para acabar con su sufrimiento.
La tía era MUY pesá.
El lunes fui a las 7 de la mañana a entrenar para no cruzármela, maldiciendo mi sino, maldiciendo a mi coño por tomar las riendas de mi vida y no ser capaz de estar en un puto gym un puto mes sin poner la lengua ni dentro ni encima de ningún ser vivo. Que no pasa nada por no hacer eso un tiempo, ¿sabes?
Bueno, pues ella seguía con los gatos tristes.
No me decía nada relevante a mí, solo me mandaba fotos de gatos tristes, gatos con la mirada perdida, gatos con ojos llorosos, gatos intentando meter sus garritas en los enchufes para terminar con todo, gatos metiéndose en la bañera y tratando de tirar un tostador dentro.
Entonces, yo pasaba mucho, pero a las dos semanas o así mis hormonas me dijeron «ahora lo mismo follar estaría bien no?» y yo les dije… pos igual lo mismo sí. Y cogí y le mandé un mensaje yo a ella como si fuera el amor de mi vida para siempre a las doce de la noche de un día entre semana (*insertar aquí muchos emoticonos de gitana de guasap*).
Y la chica no era tonta claro y me dijo DOS SEMANAS PASANDO DE MÍ Y AHORA QUE TE APETECE FOLLAR SÍ, NO???
Pero desplegué mi arsenal de argumentos absurdos mezclados con un poquito de cerdez y nada, vino, vaya que si vino.
Todo bien pero me dijo que tenía que ir a conocer a sus gatos esa semana.
Yo antes de correrme le dije que sí a todo, por supuesto.
Y realmente quería ir a conocer a sus gatos más que nada para intentar darles un equipo radio por si necesitaban ayuda urgente en algún momento. O bueno, a las malas dejarles una botella de ron escondida en alguna parte para que lo llevaran mejor.
Porque a juzgar por sus caras, no lo pasaban bien del todo.
Súper tristes los gatos, de verdad.
Tristísimos.
Pero claro, luego ya al día siguiente como que no me apetecía ir a ver a sus gatos llorar amargamente.
Y se chinó.
Y se puso muy intensita con conocernos más.
Y le dije que no.
Y se acabó nuestro amor.
Me fui de ese gym volviendo al mío al mes siguiente porque bueno, más vale bolleras malas conocidas que gatos amargados por conocer.